PSICOCARDIOLOGÍA

Las enfermedades cardiovasculares no afectan únicamente al funcionamiento físico. Un diagnóstico cardiológico, una hospitalización, una intervención o la aparición de determinados síntomas pueden producir un impacto psicológico importante y modificar la forma en que la persona se relaciona con su cuerpo, con la enfermedad y con su vida cotidiana.
La psicocardiología aborda la relación entre los factores psicológicos y la enfermedad cardiovascular, tanto durante el proceso de adaptación a un diagnóstico como en la recuperación y el seguimiento posterior.
Impacto psicológico de la enfermedad cardíaca
Tras un episodio cardiovascular o el diagnóstico de una enfermedad cardíaca pueden aparecer miedo, preocupación persistente, sensación de vulnerabilidad, cambios en el estado de ánimo o una vigilancia excesiva de las sensaciones corporales.
En algunas personas, síntomas como las palpitaciones, las variaciones del ritmo cardíaco o determinadas sensaciones físicas pueden adquirir un significado especialmente amenazante, favoreciendo conductas de evitación, consultas repetidas o limitaciones progresivas de la actividad cotidiana.
El objetivo de la intervención psicológica no consiste en minimizar la enfermedad médica, sino en ayudar a la persona a distinguir entre la necesaria atención a su estado de salud y aquellos procesos de miedo, anticipación o evitación que pueden aumentar innecesariamente su sufrimiento.
Ansiedad, miedo y síntomas cardíacos
Existe una estrecha interacción entre la activación fisiológica y la experiencia emocional.
La ansiedad puede producir palpitaciones, sensación de falta de aire, presión torácica, mareo o aumento de la percepción de los latidos. A su vez, cuando una persona ha sufrido previamente un problema cardiológico, estas sensaciones pueden ser interpretadas como señales de un nuevo episodio.
Por esta razón, la valoración psicológica debe realizarse siempre teniendo en cuenta el contexto médico y evitando atribuir automáticamente a la ansiedad síntomas que requieren evaluación cardiológica.
Adaptación a la enfermedad cardiovascular
La intervención psicológica puede ser útil en diferentes momentos del proceso:
- después de un diagnóstico o episodio cardiovascular;
- durante una hospitalización;
- ante el miedo a una recaída;
- cuando existe una preocupación excesiva por las sensaciones corporales;
- ante dificultades para recuperar actividades habituales;
- en procesos de adaptación a dispositivos o procedimientos cardiológicos;
- o cuando la enfermedad está produciendo un impacto importante en el estado emocional, las relaciones o la calidad de vida.
El trabajo psicológico se adapta a las características médicas y personales de cada paciente y, cuando resulta necesario, se desarrolla en coordinación con los profesionales responsables del tratamiento cardiológico.
EXPERIENCIA EN PSICOCARDIOLOGÍA
Mi experiencia en este ámbito está estrechamente vinculada a mi actividad como psicólogo clínico en interconsulta hospitalaria, donde la atención psicológica forma parte del abordaje de pacientes ingresados o atendidos por diferentes especialidades médicas, entre ellas Cardiología.
Además, junto al Dr. Ángel Ferrero, jefe de la Sección de Electrofisiología Cardíaca del Hospital Clínico Universitario de Valencia, participé en el desarrollo de formación específica en psicocardiología.
Fui autor y profesor principal de un máster online sobre psicocardiología impartido por el Ateneo de Madrid, en el que se abordaba la relación entre los procesos psicológicos y las diferentes enfermedades cardiovasculares, así como su evaluación e intervención desde una perspectiva multidisciplinar.
Esta experiencia docente, junto con mi actividad clínica hospitalaria, ha contribuido a integrar en mi práctica una comprensión tanto de los aspectos psicológicos de la enfermedad cardiovascular como de la importancia de la coordinación entre Psicología Clínica y Cardiología.
Atención psicológica en Valencia
Soy psicólogo especialista en Psicología Clínica vía PIR y atiendo en consulta privada en Valencia.
La intervención se plantea de forma individualizada, teniendo en cuenta la situación médica, el impacto emocional de la enfermedad y las necesidades concretas de cada persona.
