TDAH EN NIÑOS Y ADOLESCENTES

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es un trastorno del neurodesarrollo que puede afectar a la capacidad para mantener y regular la atención, controlar los impulsos y, en algunos casos, regular el nivel de actividad.
Estas dificultades pueden repercutir en el aprendizaje, la organización, el rendimiento académico, las relaciones familiares y sociales y la autoestima del niño o adolescente.
Sin embargo, presentar despistes, inquietud o dificultades escolares no significa necesariamente que exista un TDAH. Por este motivo, es especialmente importante realizar una evaluación clínica completa y rigurosa antes de establecer conclusiones.
¿Cómo puede manifestarse el TDAH?
Las manifestaciones varían considerablemente de un niño a otro y también pueden cambiar con la edad.
Entre las dificultades que pueden aparecer se encuentran:
- problemas para mantener la atención durante tareas prolongadas;
- facilidad para distraerse ante estímulos externos o pensamientos propios;
- olvidos frecuentes;
- pérdida de objetos o materiales escolares;
- dificultad para organizar tareas y actividades;
- problemas para iniciar o finalizar trabajos;
- tendencia a cometer errores por descuido;
- dificultad para seguir instrucciones de varios pasos;
- impulsividad;
- dificultad para esperar turnos;
- inquietud motora;
- sensación de necesitar estar constantemente haciendo algo.
En algunos niños predominan fundamentalmente las dificultades atencionales, sin que exista una hiperactividad especialmente llamativa. Esto puede hacer que determinados casos pasen más desapercibidos durante años.
Una evaluación completa del TDAH
La evaluación del TDAH no debe limitarse a la puntuación obtenida en una única prueba.
Realizo una valoración clínica individualizada que integra la información procedente del niño o adolescente, de sus padres y, cuando resulta pertinente, del entorno educativo.
Se tienen en cuenta aspectos como:
- desarrollo evolutivo;
- historia académica;
- funcionamiento en casa y en el colegio;
- características de las dificultades atencionales;
- impulsividad e hiperactividad;
- organización y hábitos de estudio;
- repercusión emocional y social;
- y la posible presencia de otros problemas que puedan explicar o acompañar los síntomas.
Este proceso permite valorar no solo si existen dificultades de atención, sino también cómo se manifiestan, en qué contextos aparecen y qué repercusión tienen en la vida cotidiana.
Evaluación de la atención con el test d2-R
Como parte de la evaluación puedo utilizar el d2-R, una prueba estandarizada y baremada que permite obtener información objetiva sobre distintos aspectos del funcionamiento atencional durante una tarea que exige concentración y selección de estímulos.
Sus resultados permiten complementar la información obtenida mediante la entrevista clínica y el resto de la evaluación.
A partir de los resultados se elabora un informe detallado, en el que se describe el funcionamiento observado en las áreas evaluadas y se integran los datos obtenidos con el resto de la información clínica.
El d2-R constituye, por tanto, una herramienta dentro de una evaluación más amplia y no debe utilizarse de manera aislada para establecer un diagnóstico de TDAH.
TDAH y dificultades escolares
Las dificultades atencionales pueden tener un impacto importante en el rendimiento académico.
Un niño puede comprender adecuadamente los contenidos y, sin embargo, tener problemas para mantener la concentración, gestionar el tiempo, organizar el material, finalizar exámenes o mantener un rendimiento estable durante tareas prolongadas.
También pueden aparecer dificultades relacionadas con la impulsividad, la planificación o el seguimiento de instrucciones.
Una evaluación adecuada permite diferenciar mejor qué dificultades están presentes y valorar qué medidas pueden facilitar el aprendizaje.
Informe para el centro educativo
Cuando la evaluación identifica dificultades que repercuten significativamente en el funcionamiento académico, puedo elaborar un informe psicológico dirigido al centro educativo.
En él se recogen los resultados relevantes de la evaluación y, cuando procede, recomendaciones que pueden orientar la adopción de medidas o adaptaciones educativas acordes con las necesidades del alumno.
Estas recomendaciones pueden estar relacionadas, según cada caso, con la organización de las tareas, las instrucciones, la gestión del tiempo, el entorno de trabajo, la realización de exámenes u otras medidas de apoyo.
La decisión final sobre las adaptaciones que corresponda aplicar compete al centro educativo y a los profesionales responsables de la orientación escolar, pero disponer de una valoración clínica detallada puede facilitar ese proceso.
No toda falta de atención es TDAH
Las dificultades para concentrarse pueden aparecer por múltiples motivos.
Ansiedad, problemas emocionales, alteraciones del sueño, dificultades específicas de aprendizaje, situaciones familiares complejas, desmotivación o determinadas condiciones médicas pueden producir síntomas que se parecen a los del TDAH.
Por ello, una evaluación rigurosa debe considerar explicaciones alternativas y posibles problemas asociados antes de llegar a una conclusión diagnóstica.
Tratamiento del TDAH
Cuando existe TDAH o dificultades significativas de atención y autorregulación, la intervención se adapta a la edad y a las necesidades concretas del niño o adolescente.
Puede incluir:
- entrenamiento en organización y planificación;
- establecimiento de rutinas;
- estrategias para el manejo de distractores;
- mejora de hábitos de estudio;
- trabajo sobre control de impulsos;
- regulación emocional;
- intervención sobre dificultades de autoestima asociadas;
- orientación a los padres;
- coordinación con el centro educativo cuando resulta necesaria.
En determinados casos puede ser conveniente una valoración médica complementaria y un abordaje coordinado entre distintos profesionales.
Atención psicológica en Valencia
Soy psicólogo especialista en Psicología Clínica vía PIR y realizo evaluación e intervención psicológica con niños, adolescentes y sus familias en consulta privada en Valencia.
La valoración del TDAH se plantea de manera individualizada, integrando entrevista clínica, información familiar y escolar y pruebas estandarizadas cuando están indicadas, con el objetivo de obtener una comprensión lo más precisa posible de las dificultades de cada menor.
