TRASTORNO OBSESIVO-COMPULSIVO INFANTIL

El trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) puede aparecer también durante la infancia y la adolescencia. Se caracteriza por la presencia de obsesiones, compulsiones o ambas, que generan malestar y pueden interferir de forma importante en la vida cotidiana del niño y de su familia.
Las obsesiones son pensamientos, imágenes o impulsos que aparecen de forma repetitiva y que el niño puede vivir como desagradables, amenazantes o difíciles de controlar. Las compulsiones son conductas o actos mentales que realiza para intentar reducir la ansiedad, prevenir algo temido o conseguir que las cosas "queden bien".
¿Cómo puede manifestarse el TOC en niños?
El TOC infantil puede adoptar formas muy diferentes.
Entre las manifestaciones más frecuentes pueden encontrarse:
- miedo excesivo a la contaminación o a los gérmenes;
- lavado de manos o limpieza repetitiva;
- comprobaciones constantes;
- necesidad de repetir acciones un determinado número de veces;
- rituales relacionados con el orden, la simetría o la colocación de objetos;
- necesidad de que las cosas se hagan de una manera concreta;
- preguntas repetitivas buscando seguridad o confirmación;
- pensamientos intrusivos relacionados con daño, enfermedad, culpa o situaciones que el niño considera inaceptables;
- rituales mentales, como contar, repetir palabras o revisar mentalmente determinadas acciones.
En algunos casos, el niño es consciente de que sus preocupaciones son excesivas; en otros, especialmente a edades más tempranas, puede estar convencido de que necesita realizar el ritual para evitar que ocurra algo negativo.
El papel de la familia
El TOC infantil no afecta únicamente al niño.
Con frecuencia, los padres y otros familiares terminan participando en los rituales sin darse cuenta. Por ejemplo, pueden responder repetidamente a las mismas preguntas, comprobar cosas por él, evitar determinadas situaciones o adaptar las rutinas familiares para reducir su ansiedad.
Estas respuestas suelen surgir con la intención de ayudar, pero pueden contribuir involuntariamente a mantener el problema.
Por ello, la participación de la familia suele ser una parte importante del tratamiento.
TOC o conductas propias de la infancia
Muchos niños presentan rutinas, preferencias, supersticiones o rituales evolutivos que no constituyen un trastorno.
La diferencia suele estar en el grado de malestar, rigidez e interferencia. Cuando las conductas ocupan mucho tiempo, generan ansiedad intensa, provocan conflictos familiares o dificultan el funcionamiento escolar y social, puede ser conveniente realizar una evaluación psicológica.
Tratamiento del TOC infantil
El tratamiento psicológico debe adaptarse a la edad del niño, a las características de los síntomas y al grado de participación de la familia.
La terapia cognitivo-conductual, incluyendo la exposición con prevención de respuesta cuando está indicada, constituye uno de los abordajes psicológicos utilizados en el TOC.
El tratamiento puede incluir:
- comprensión del funcionamiento de las obsesiones y compulsiones;
- identificación de los rituales y conductas de evitación;
- reducción progresiva de la participación familiar en las compulsiones;
- exposición gradual a situaciones temidas;
- prevención de las respuestas compulsivas;
- trabajo sobre las interpretaciones que mantienen determinadas obsesiones;
- entrenamiento de padres para responder de forma más útil ante los síntomas.
La intervención se realiza de forma progresiva, procurando que el niño comprenda el sentido del tratamiento y participe activamente en él.
Cuando el TOC no es fácil de reconocer
En algunos niños, los síntomas pueden mantenerse ocultos durante bastante tiempo.
El niño puede sentir vergüenza, miedo a ser juzgado o dificultad para explicar determinados pensamientos. Algunas obsesiones pueden resultar especialmente perturbadoras porque incluyen contenidos agresivos, religiosos, sexuales o relacionados con el miedo a causar daño.
La presencia de estos pensamientos no significa que el niño quiera llevarlos a cabo. Precisamente suelen resultar angustiosos porque entran en conflicto con lo que desea o considera importante.
Una evaluación especializada permite diferenciar este tipo de obsesiones de otros problemas y orientar adecuadamente el tratamiento.
Mi formación en el espectro obsesivo-compulsivo
Durante mi residencia como Psicólogo Interno Residente en el Hospital Clínico Universitario de Valencia realicé un rotatorio externo de cinco meses en el Centre d'Études sur les TOC et les Tics (CETOCT), del Institut Universitaire en Santé Mentale de Montréal (Canadá).
Durante esta estancia desarrollé formación específica en trastornos del espectro obsesivo-compulsivo, incluyendo el TOC, el trastorno de acumulación y otros problemas relacionados.
Esta formación se integra con mi experiencia clínica con población infantil y adolescente y con el trabajo realizado posteriormente en el ámbito hospitalario y privado.
Atención psicológica en Valencia
Soy psicólogo especialista en Psicología Clínica vía PIR y atiendo a niños, adolescentes y sus familias en consulta privada en Valencia.
La evaluación y el tratamiento se plantean de forma individualizada, teniendo en cuenta la edad, las características del TOC, la interferencia que produce y la dinámica familiar.
